Casting Lestat [NO APLICA]

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Ir abajo

Casting Lestat [NO APLICA]

Mensaje por Invitado el Lun 27 Oct - 4:53

Please allow me to introduce myself
I´m a man of wealth and taste
I´ve been around for a long long years stolen many man´s soul and faith.

Deseo seduciros. Sí, seduciros. Estoy aquí frente a ustedes representando un magnífico papel. No suscito dudas algunas sobre mi naturaleza, pero si os aproximáis a mí veréis unos minúsculos detalles que nos separan. ¿Están preparados para conocerme? Espero que sí. Sería magnífico poder acompañaros por el sendero que conduce a mi magnífico Jardín Salvaje. Deseo que me améis como yo os amaré a vosotros aunque sea por milésimas de segundo. ¡Deseo ser vuestro amante! Quiero conduciros al hechizo de mis palabras...

Un momento. No he dicho mi nombre. ¿Saben mi nombre? Quizás lo hayan escuchado en algún callejón. Es posible que me hayan conocido en una turbia noche en medio de cualquier taberna. Si bien, aquí, vestido elegantemente para ustedes he perdido las formas. No he dicho mi nombre.

Lestat. Me llamo Lestat. Se pronuncia Les-tot. Debo este peculiar nombre a mi madre y a mis hermanos. Ella decidió homenajear a todos y cada uno de sus hijos en mí, el último de todos ellos. Cada inicial de sus nombres forma parte del mío. Soy el séptimo de mis hermanos. Si bien, pierdan cuidado ahora de ello. Quiero que se centren en mí.

Siempre me encanta presentarme. Es como un pequeño ritual donde dejo que vuele vuestra imaginación hacia los detalles más insospechados.

Soy el vampiro Lestat. Sí, soy un vampiro. El vampiro más elocuente que pueden encontrar, ¿o quizás debería decir impetuoso? Desde que era mortal he aprendido a sobrevivir y lo he hecho maravillosamente. De no haber sido así no me tendrían frente a frente, ¿no creen? Soy un ser sobrenatual impresionante, aunque sólo albergo algunos años. He quedado fijado para siempre en veintiún años mortales. Igual que si fuera una estatua que se esculpe con cuidado y jamás se deteriora, un cuadro que capta la belleza de un joven y que termina siendo un hechizo sobre natural, que parece hablar y caminar, provocando cierto nerviosismo. Nunca envejeceré, la muerte no me tocará a no ser que me prendan fuego o me exponga al sol. Tales cosas podrían acabar conmigo. Soy increíblemente ingenioso e innegablemente encantador. La muerte, como he dicho, la enfermedad, el tiempo y el dinero no son nada para mí. Nada.

Nací en Auvernia, territorio de Francia, donde crecí a la sombra de mi apellido. Una sombra alargada, decrépita y húmeda. Mi familia había quedado en la ruina. Los viñedos estaban abandonados, el pago de los impuestos por usar nuestras tierras a penas nos daban para subsistir. Mi padre, un maldito lisiado, se había endeudado hasta tal punto que prácticamente sólo teníamos el castillo, unos cuantos perros, un par de caballos y munición para que pudiéramos cazar algo en nuestras tierras.

Mi única alegría allí eran las historias de mi madre. Ella parecía delibitarse y marchitarse día tras día. Sin embargo, os aseguro que era tan hermosa como cuando yo apenas sabía caminar. Sus blancas manos siempre sostenía un libro, algo de costura o simplemente así misma intentando darse ánimos. Sus historias sobre Inglaterra, Italia y los teatros tan magníficos que había visitado, las encantadoras óperas, la verdad humana y los rincones más insospechados habían sido pisados por sus jóvenes pies. Su padre la desposó con el marqués pensando que sería maravilloso que su hija tuviese un esposo a su nivel. Pero, seamos sinceros, mi padre era un zafio que jamás estuvo a la altura de tan bella y encantadora dama. Una mujer que se definió como egoísta, pues una noche me dijo que me había retenido porque yo era lo que le daba fuerzas, era su vida, pero que debía irme de allí. Si bien, me estoy precipitando en mi historia.

Calma. No tardaré en revelar mi verdad.

Cuando tenía dieciséis años ya había sido internado en un monasterio. Allí aprendería a escribir, leer y sería un hombre digno. Si bien, era un niño y el amor de esos monjes, su complicidad conmigo, el cariño que ponían en darme lecciones me hizo desear ser uno de ellos. Acabé de regreso al castillo. Era pobre y me moriría sin cultura ni comprensión. No podían pagar aquello. Debía conformarme con aprender a cabalgar, disparar y cazar conejos, corzos y todo lo que pudiese colocar en la mesa. Mi madre, para que se me pasara el disgusto, me ofreció unos mastines que me acompañarían gran parte de mi adolescencia.

Con dieciséis años quise abandonar Auvernia con una compañía de teatro. La noche anterior habían provocado que naciera en mí la chispa, el deseo, la necesidad y la felicidad. Había subido al escenario a recitar versos que ni siquiera sabía que podría crear. Fue tan maravilloso que me aplaudieron encarecidamente. Después, la chica que hacía de mi enamorada, me demostró cuan bien lo había hecho. Tras una fascinante noche de sexo y aplausos desperté con golpes de mis hermanos. Habían descubierto mis planes y me llevaban de nuevo a casa. ¡Malditos! Lo peor no fue volver, sino el rostro entristecido de mi madre. Pues me quería ir sin despedirme. Fue terrible.

En el invierno de mi veintiún cumpleaños me buscaron algunos pastores y aldeanos. Unos lobos estaban matando al ganado y yo debía ocuparme. Era mi deber. Debía ser el héroe. Así que ensillé mi yegua, tomé mis mastines, munición y una escopeta. Decidí cabalgar hasta la llanura donde ocho lobos, hermosos y fieros, me atacaron intentando sobrevivir. Aún recuerdo el relinchar de mi caballo cayendo por las fauces de los lobos, así como los ladridos agudos de mis perros y el sonido de mi escopeta. Pólvora. Olía a pólvora, sudor y sangre. No había tiempo para llorar, no podía pensar como un cobarde. Debía sobrevivir y lo hice. ¡Vaya que sí! Maté a los ocho y al regreso al castillo nadie me creyó, salvo mi madre.

Pasé días en la cama, rodeado de nuevos perros que yo mismo elegí y me eché a dormir refugiado por el calor de sus cuerpos. Al despertar ella me confesó que había hecho una andanza increíble, que todo el pueblo se había enterado y que había unos regalos para mí. El peletero había confeccionado una capa forrada con el pelaje de los animales, aunque por fuera era roja como la sangre, y unas botas magníficas. Su hijo, el cual era un estudiante ejemplar de derecho hasta que cayó preso de la magia del violín, empezó a frecuentar mi compañía.

¡Ah! ¡Nicolas! Aún recuerdo el vino caliente derramándose por mi garganta, sus fuertes abrazos, las risas, las conversaciones sobre el Bien y el Mal, la Vida y la Muerte, el lugar donde quemaban a las brujas y todo lo que soñamos. Sueños que nos condujeron a huir a París. Mi madre me dejó libre, me dio dinero y me rogó que fuera feliz. ¿Y lo fui? Sí, creo que sí. Fui feliz pidiendo dinero para sobrevivir junto a mi amigo, mi amado amigo, mientras buscábamos trabajo. Y la suerte nos sonrió. Conseguimos un ático decente, algo de comida y dinero gracias a nuestro trabajo en un teatro. Él tocaba el violín en el foso y yo ayudaba a los actores. Un día logré ser Leilo y ya no hubo quien me bajara del escenario. ¡Lo conseguí! ¡Mi nombre en el cartel! Pero... la felicidad es efímera, ¿lo saben?

Acabé secuestrado por un ser que me había visitado en el teatro. Un ser que no supe definir. Un vampiro. Él me creó a la fuerza. Se llamaba Magnus. Era feo, viejo y desdentado, pero a mí me pareció hermoso y una gran compañía justo antes de lanzarse al fuego. Me hizo un hombre rico, si me puedo considerar aún un hombre, y decidí invertir parte de las ganancias en darles a los que amaba el lugar que merecían. Quería hacerles felices. Pero ni Nicolas ni mi madre lo eran. Ella se moría, y él se ahogaba en la nueva vivienda. Nada era como yo quería.

Una noche fui a ver a mi abogado. Allí se me informó que mi madre moría. Al día siguiente, nada más atardecer, ensillé mi caballo y corrí a buscarla. Oh, sí. Soy un vampiro madrugador. ¿Lo sabían? Hay vampiros que podemos despertar mucho antes del anochecer... Yo no lo sabía, no en esos momentos. Bien, como iba diciendo, fui a buscarla. ¿Saben qué hice? ¿Lo saben? ¡La vi! La vi muriéndose, ella reconoció que yo ya no era humano y la convertí. La hice mi amante, mi compañera, mi madre y mi hija.

Después de aquello recorrimos París. Ella se deshizo de sus ropas femeninas y decidió carecer de género. Ella simplemente era Gabrielle. Una mujer increíble que me hizo amarla como jamás la había amado. Fue una locura. Demencial. Nos paseábamos por el Jardín Salvaje como niños en medio de una tienda de golosinas. Si bien, alguien nos espiaba. Alguien que codiciaba lo que tenía y me odiaba sin remedio. Él era Armand.

Armand puede parecer un ángel ataviado con unas túnicas sucias, el cabello rojizo cayendo sobre sus hombros y una boca generosa. Tan hermosos como peligroso. Él y su secta me acusaron de cosas terribles, torturaron a mi amado violinista y querían prácticamente destruirme. Pero los destruidos fueron ellos. La secta acabó. Y poco después cometí un acto egoísta. Transformé a Nicolas en uno de los nuestros. Él me odiaba, yo no podía soportarlo, la música era cada vez más acelerada en sus manos y decidió quedarse con el teatro que yo mismo había adquirido.

Huí de allí. De las disputas con Armand, del teatro y de Nicolas. Dejé que Armand lo cuidara, pero no lo hizo demasiado bien. Al parecer siguió torturándole, amputándole las manos, y cuando se las regresó escribió un par de obras más para el teatro y luego se suicidó. Aunque no sé si sea cierto. Si fue suicidio o un asesinato. Si bien, debo de creer las palabras de Eleni... uno de los inmortales que quedó a cargo de Armand.

Como he dicho me marché. Huí con mi madre en busca del creador de Armand, Marius, para saber la verdad sobre todos nosotros. Quería saber de dónde veníamos, hacia adónde íbamos... Descubrí escritos asombrosos sobre Osiris y una leyenda. Comprendí que debía estar relacionado, pero eso quedó ahí en el aire. También perseguí fantasmas, aunque sólo podía sentirlos pero no verlos. Lo hacía porque me divertía con mi madre, ya que era el único pasatiempo que teníamos en común. Tras conocer la muerte de Nicolas decidió dejarme. Entonces, corrí a hundirme entre las arenas. Quería olvidarme de todo: de la tumba que creé en homenaje a mi buen amigo, de la música estridente de su violín, de Magnus ardiendo en llamas, de mi madre caminando por las selvas, de los mensajes que dejaba a Marius allá donde iba...

Y él apareció. Marius apareció con sus verdades. Descubrí a un genio de las pinturas de cabello pajizo, ojos fríos, apasionado por el color rojo y con un secreto increíble. Él era el Guardián de los Que Deben Ser Guardados, la fuente primigenia. Eran dos inmortales tan antiguos y poderosos que parecían estatuas. Ella me dijo su nombre, aunque no movió sus labios, y me enamoré. Akasha y Enkil. Para ellos toqué mi violín, o más bien para ella, justo antes de ser atacado por ambos. Marius me dijo que no era seguro que permaneciera allí y que huyera. Si bien... me dio premisas que no he seguido.

No crees por capricho. No crees a una niña. No le digas a nadie que eres.

Me enamoré de Louis, y si eso no es un capricho que baje Dios y lo vea. Tenía la misma torva mirada de Nicolas, parecía su gemelo. Pero jamás hubiese amado tan intensamente a Nicolas como lo amo a él. Mi Louis, mi mártir. El idiota que comía ratas para sobrevivir hasta que una niña, de mejillas regordetas y enormes ojos azules, se cruzó en su camino. Casi la mata. Digo casi porque yo le di la vida eterna. Ella es nuestra damita, nuestra pequeña, la huérfana que todos desean... mi pupila. Aunque debería hablar en pasado. Ella intentó atacarme dándome muerte, pero después de tirarme Louis al pantano y huir ambos de mi lado, quien encontró la muerte fue la pequeña que tanto amábamos.

Huyeron a varios lugares del mundo y tuvieron que ir a París. Allí Armand se hizo con ambos. Yo había acudido para reponerme y recuperar a mis hijos, mis criaturas, pero hubo un juicio y condenaron a ambos. Él me dijo que Louis había muerto. ¡Muerto! ¿Saben ustedes lo terrible que es eso? Oh... oh... Pero no era así. Yo sabía que no era así. ¡Volvería conmigo al nuevo mundo donde huí tras el encuentro de Marius! ¡Volvería a New Orleans conmigo!
avatar

Invitado
Invitado

Volver arriba Ir abajo

Re: Casting Lestat [NO APLICA]

Mensaje por G. Dominique Mérimée el Lun 27 Oct - 9:58

Me ha encantado el resumen de sus andaduras, se nota que lo dominas  Very Happy ¡como tiene que ser xD!
    Todo correcto.

Ten en cuenta para la elaboración de tu ficha que la ambientación de las Crónicas la hemos fijado en 1858, por lo que haciendo cálculos Claudia seguiría viva (y como tu sabes, a pocos años de revelarse), puede que si hay suficientes personajes de Crónicas hagamos que los años avancen ¡para darle emoción a la cosa! y no se estanque.

P.D: Te recuerdo que puedes manejar a Lestat como gustes, pero con criterio (puede interactuar con los personajes del foro sin problema, e incluso crear vampiros); que no te agobie mucho lo estipulado por la autora.

¡Te esperamos!
TDV
avatar

Rango de prueba
Rango de prueba
Mensajes : 302
Fecha de inscripción : 06/05/2011
Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Casting Lestat [NO APLICA]

Mensaje por Invitado el Lun 27 Oct - 11:20

No te preocupes. Llevo casi 14 años haciendo rol de Lestat. Me gusta sacarle el lado cómico pero en OFF TOPIC. Si buscas Lestat de Lioncourt 666 en google te tiene que salir mi página y mi blog. Me encanta llevar a Lestat, pues es uno de los personajes más controvertidos que puede tener las Crónicas.

Entonces está fechado en 1858 porque he visto otras fechas y me he vuelto loco. Ya que si es más tarde, como bien apuntas, Claudia estaría muerta y Lestat con la cara como un mapa de relieves.

Si no os importa publicaré mi ficha el Miércoles. Tengo una ficha de Lestat, un resumen de su vida, pero como has dicho hay que mirar que es 1858. Yo lo tengo hasta el actual (Príncipe Lestat) donde dejo un avance de lo que dicen que es el libro. Tendría que modificarla y como voy a estar de viaje (por asuntos médicos) necesito que sea el Martes por la noche o madrugada del Miércoles. Espero no haya problemas (pues me conecto por última vez en mi pc hasta que llegue el martes por la noche)

La firma y el avatar los haré de forma provisional (así que no se asusten si sólo es recortar la foto, cambiar un poco el color y añadirle alguna frase) hasta que un amigo me haga un pequeño favor.

Yo espero que aparezcan más. Mi equipo en otro rol (el rol de las Crónicas en FB) no tiene tiempo. Yo soy quien está más desahogado (o libre) y aunque les he invitado no han querido venir (así que ruego que aparezca alguno y ocupara alguna de las vacantes, pues he visto que es un relanzamiento del foro. Yo hace poco hice lo mismo con mi foro de temática futurista). Me encantaría que aparecieran nuevas personas con nuevas ideas y nuevas formas de transmitir lo que es cada personaje.

Y por último... (y espero no te ofendas) me encanta tu avatar. Es uno de mis modelos masculinos favoritos.
avatar

Invitado
Invitado

Volver arriba Ir abajo

Re: Casting Lestat [NO APLICA]

Mensaje por G. Dominique Mérimée el Mar 28 Oct - 0:29

Sí, todo perfecto. Ya la subirás cuando tengas tiempo, no te preocupes :) (a ver qué nuevas nos trae Anne).
En cuando a tu 'equipo de rol', bueno, estamos en tiempos de estrés (xD), pero a lo mejor un día se apuntan ¿quién sabe? Sino no pasa nada ¡nos bastamos!  Laughing ¡orgullo!

Me gusta tu espíritu, nos vendrá bien. Hay que ser emprendedor con esto de las ideas y la escritura.

P.D: Me gusta que te guste mi avatar jajajajaja Cool  

¡Nos vemos!
(Aquí abrí el [Tienes que estar registrado y conectado para ver este vínculo] del foro para reírnos un rato de los personajes de Rice jajajajaja, if you know what I mean)
avatar

Rango de prueba
Rango de prueba
Mensajes : 302
Fecha de inscripción : 06/05/2011
Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Casting Lestat [NO APLICA]

Mensaje por Contenido patrocinado


Contenido patrocinado

Volver arriba Ir abajo

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Volver arriba


 
Permisos de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.